martes, 31 de enero de 2012

IVÁN SERVÁN ALBARRACÍN Y YÉSSYCA LUDEÑA HERRERA YA SON ESPOSOS. ¡NUESTROS PARABIENES Y MUCHA FELICIDAD!


¡Vivan los novios!
Quiero enviar mis parabienes a esta pareja de recién casados. Una decisión muy seria y bien pensada y a la que auguro muchas felicidades. Se trata de mi sobrino Iván, uno de los cinco hijos de mi querido hermano Hernando, el último de los Serván Meza. Y me siento muy contento de que haya tomado tan seria decisión. Su madre Rosa Albarracín, debe sentirse orgullosa de él, por que es el prototipo de los que brinda abiertamente su amistad y servicios. Un verdadero trabajador y con gran futuro por delante.

La noche del 17 de Diciembre de 2011, a las 7.30, ambos se dijeron el Sí. El acto central tuvo lugar en el Club Gertse FAP en San Roque, Surco, frente al Parque Julio C. Tello. Esta celebración tan importante en la vida de Yéssica e Iván, fue acompañada con alegría por la familia y amistades. Hemos tenido el gusto de conocer a la esposa y alabo el buen gusto de mi sobrino que ha sabido elegir a su compañera para toda la vida. Anuncio que ya hay novedad en el frente y será varón. ¡Un Serván más!

Siempre de la manito
Enviamos un saludo a Don Manuel Ludeña Dueñas y esposa Doña Mirian Herrera Sánchez, padres de la novia que, sin temor a equivocarme, han aceptado la decisión de Yéssica y lo que la Ley de la Vida impone. Son dos jóvenes que ambicionan un futuro esperanzador y que se tienen fe. Eso es lo importante. Lo que se han prometido, es parte de ese protocolo que la sociedad celebra. Lo más importante es el cumplir las normas y exigencias a las que se comprometen. Nada es imposible cuando existe el amor.

Desde este nuestro refugio de escribir y al que nos hemos acogido, les envío un fuerte abrazo y ojalá, a través del tiempo, cumplan sus Bodas de Oro tal como lo he celebrado y con gran alegría con mi querida esposa Antonieta. Son 53 años que vivo con esta felicidad que quiero contagiar a mi querido sobrino Iván. Es la prueba de fuego que continúa al romance del noviazgo. Mucha inteligencia y sobre todo entendimiento entre ambos. Mucha paciencia. Agréguenle el amor que se tienen y todo será como un cuento de hadas.

¡Todo un mundo de felicidad!
Confío en el carismático sobrino y a olvidarse de todo. Ya son una sola idea. Hay que aprovechar la juventud y a continuar por ese camino maravillosos que se llama UNIÓN. Nada es difícil cuando se quiere. Hay un ser por venir y desde ya, a entregarse del todo a él. No imitar a mamá y papá, ni a los abuelos Angel y Barbarita que se pasaron la vida "servaneando". Hubiéramos sido muchos más, si el Teniente Serván no hubiera sido  transferido a prestar servicio fuera de Lima y porque en su época no existía la televisión.

Quiero decirte Iván, que este tu tío empezó de Cero. Inclusive me habían despedido de la radio Victoria y me las buscaba haciendo radioteatros y grabaciones. Nunca perdimos las esperanzas de mejorar y la llegada de nuestros hijos fue sagrada. Ya la meta no era personal. Nos debíamos a nuestra sangre y apellido puestos en esas criaturas que hoy, gracias a Dios y a nuestro ejemplo, sin que suene a vanidad, son mi orgullo. Eso quiero de  Iván Serván Albarracín y de Yéssica Ludeña Herrera. ¡Felicidades! Gracias.  

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