martes, 28 de agosto de 2012

AHORA LE TOCA A FERNANDA CASTAGNOLA SERVÁN Y CUMPLE AÑOS EL 29 DE AGOSTO. ¿CUÁNTOS? NO LO SE. ES TODO UN SECRETO.


Fernanda Castagnola
Serván.
Esto de ir "servaneando" es muy importante para nosotros. Los Serván andan por todo el mundo y destacan en la música, la cocina y siempre son objeto de felicitaciones por lo que hacen. Nuestros descendientes cada vez son más y jóvenes llenos de optimismo por la vida y alegrándonos con sus ocurrencias a diario. Así suelo leer los comentarios de Fernanda y veo sus fotos y me siento feliz de apreciarla en toda su belleza espiritual y corporal.

Este 29 está de "tono". Ya es una completa damita y se luce en toda su magnitud cuando va a la playa y los lentes de los "paparazzi criollos, le hacen tomas especiales que la verdad me dan grata alegría. Con su hermana Barbarita conforman una especial pareja y son engreídas de las abuelas materna y paterna que ven en ellas a sus sucesoras. Mi hermano Ángel, que "vive" en el cielo desde hace mucho tiempo, debe divertirse cuando lee sus correos cibernéticos.


¡Feliz cumple... sobrina!
Llega uno más y espero lo reciba como un regalo que Dios nos da a fin de sacarle el mayor provecho necesario. Debo confesar que las visito poco, pero cuando las veo, me imagino la alegría que como abuelo debe sentir mi hermano querido. Son bellas estas Castagnolas Serván. Un apellido italiano y otro francés. Muy buena combinación. Ojalá que el canto las adorne. Tienen un padre tenor y una mamá, mi sobrina Luz, que canta en la ducha y la cocina con gran talento.

Aquí la tienen de incógnita y no se por qué. Nos priva de verla en toda su belleza. Es la mayor de las dos hermanas y me confesaba mi cuñada Lidia que son un encanto y alegran su vida. Quieren mucho al sucesor abuelito Avelino y eso me agrada, porque es indicio de sus buenos y nobles sentimientos. Les cuento una infidencia. Al abuelo Ángel Pablo le decían "Batanero". ¿Por qué? En su época existía un "recoge bolas" en el Estadio Nacional y era mudo. Porque fue de pocas palabras,  pero cuando se hallaba frente al micrófono, se transformaba.


Así te pongan de cabeza
eres linda.
En eso nada han heredado del buen Ängel. Hablan hasta por los codos y en Facebook, con las hijas de mi ahijado José Carlos Serván Miranda, todo el mundo se entera de sus graciosas formas de vivir su mundo de juventud y alegría. Eso es bueno. Ya la ven. Sabe posar y siempre tiene una sonrisa para la cámara fotográfica. ¡Cómo no me voy a sentir feliz de tener a dos sobrinas.nietas tan preciosas. Este miércoles que es su cumpleaños, piensan que mamá Luz, les haga tallarines al estilo "Barbarita", mi madre.

Te deseo un bonito día. Que el Sol aparezca desde temprano y disfrutes de tu fecha natal como lo mereces. Siempre con mente positiva y triunfal. Cada año es una nueva experiencia y tiene sus buenas consecuencias cuando se les sabe explotar. ¿Qué te ofrecerà el que viene? Pues, a tu edad, un mundo de felicidad. Hay que saber escoger al futuro compañero y, si no, acostumbrarse a ser como la tía María, dedicada a Dios en este sitio terrenal. Tu eres la que eliges preciosa y ahora canta, baila y diviértete, como lo mereces, por ser una chica moderna, atractiva y serena. ¿Me equivoco? Pues, ¡nó! Levanto una copa de vino y a tu nombre digo ¡Salud Fernanda! Gracias.
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            

domingo, 19 de agosto de 2012

¡CÓMO OLVIDAR EL 19 DE AGOSTO! ESE DÍA TOCÁBAMOS EN NUESTRO TECLADO "LA CHICA DEL 17" PARA ZOILA ESPERANZA QUIROZ PERASSO, MI SUEGRA. ¡ERA SU CUMPLEAÑOS!

La abuela es Zoila Esperanza que
tiene en sus brazos a Zoilita y Juán
Carlos, nuestros hijos. Lo observa
todo, mi esposa Antonieta. ¿Linda
foto, verdad? La tomé yo en 1967.
Soy un simple reseñador de vivencias propias y ayudado a veces por alguna foto o publicación y que me dan pie para contar lo que vivimos. "Servaneando" se creó para decir exclusivamente lo nuestro. Lo que le acontece al mundo de los Serván Meza y su maravilloso círculo familiar. Por eso en el titular de esta reseña digo: ¡Cómo olvidar el 19 de Agosto! ¡Jamás! Ese día celebrábamos con el corazón henchido de alegría el cumpleaños de mi querida suegra Zoila Esperanza Quiroz Perasso, que de Dios goce y que la pueden apreciar en la foto con mis dos hijos, Zoila Gabriela y Juán Carlos Serván Bernales. Mi querida esposa Antonieta observa la escena. Una foto que la tomé yo, cuando mi afición a este arte era grande y me gustaba guardar recuerdos de mis seres queridos.

Eso tampoco significa que saque de mi corazón a la autora de mis días. ¡No! Barbarita está haciendo latir siempre mi corazón. Lo que sucede es que, finalmente, tuve dos madres. Caso único, pero ahora le dedicaré este recuerdo a esa ancianita que me acompañó con tanto cariño y me regaló sus últimos años de vida. ¡Fue un placer! Y la conocí en 1956, cuando tuve la suerte de que "Gaby Rossi" aceptara ser mi novia y luego la abuela de mis nietos. ¿Se imaginan ustedes tener tanta suerte? Iba a la Unidad Vecinal Nro. 3, block 57/B/5, donde fue su residencia y con su viejo Moisés me abrieron sus puertas.

Allí conocí al que sería mi cuñado, el todavía estudiante del "Alfonso Ugarte", un muchacho llamado Manuel Lengua Quiroz, igualito a su mamá. Caí como pez en agua dulce y conocí a María Adelaida Perasso, la abuela de Antonieta y a la que ahora se está pareciendo una barbaridad. El viejo "Moiso" le decía "pisquín". Como buen iqueño y buen yerno, la proveía de un puro de Ica para que le levantara la presión y le de calorcito en invierno. Ella tenía su propio stock, se iba al espejo de su cómoda y se decía a cada rato: ¡Salud! Sólo en los momentos en que la temperatura bajaba. No entender mal. Había que combatir al helado frío invernal.

Los 19 de Agosto, se daban cita en su casa especiales amigos y familia. De esas manos mágicas de Zoila Esperanza Quiroz, brotaba un escabeche con el picantito justo para deleite del paladar o un chupe de camarones que nos dejaba exhaustos. En otras ocasiones y debido a que corría por sus venas  sangre italiana, a ritmo de tarantela nos preparaba unos tallarines en salsa roja y tan jugosos, que el pan que traía Moisés, quedaba chico para aprovecharnos de esa delicia. Todo empezaba desde el desayuno y tendría que agregar más espacio para poderlo contar. ¡Se comía bién! Y el "repeticuá"no se dejaba esperar. Allí estaban Alberto Lengua y Marina Gabonel o Pepito Asiam Casella y su entonces novia Carmela. El comedor no tenía espacio para tantos comensales.  Otras épocas. 

Ya es medianoche y me preparo a brindar con ella, con Zoila Esperanza. Estoy frente a mis teclados  musicales y le voy a regalar su pieza favorita: "La Chica del 17". Enseguida irá "Mis Flores Negras" y finalmente el tango "No te engañes corazón". Cierro los ojos y la oigo cantar. ¡Cuánta alegría desplegaba! La aplaudíamos y se escuchaba su sonora carcajada a los cuatro vientos. Mis hijos la adoraban y ella igualmente a ellos. Tenía predilección también por los tres Lengua-Huertas. Manuelito, Cesitar y "Juanca", los hijos de Luzmila y Manuel. La sabía entender y ella a mí. Me entregó totalmente su corazón, cuando perdí a mi madre y se lo acepté para toda la eternidad. Juanita, lo sabe todo.

Ya pasamos la medianoche y en mi pensamiento la estoy abrazando intensamente. Su pelo cano y sus arruguitas encantadoras. Su mirada casi sin luz, pero observándome con los ojos de su corazón. Así la vi partir y estuve a su lado despidiéndola. Un privilegio. Dios me dijo: "Ya tienes asegurado tu sitio en mi Reyno. Ella te ayudó a lograrlo y siempre te estará vigilando desde el cielo". ¡Gracias mamita! ¡Les digo tu edad a los curiosos? Ya tienes 104 años. Dejo de escribir y nos vamos a seguir festejando tu cumpleaños con tu viejo querido. Como en los buenos tiempos. Me despido y por acompañarnos familia querida, un brindis por ella. ¡Gracias!

martes, 14 de agosto de 2012

LUCIANA Y GIAN FRANCO LENGUA MAFALDO HICIERON DE LAS SUYAS Y NOS HICIERON PASAR UN GRAN DOMINGO FAMILIAR.

Luciana
Pienso que no hay nada que supere el amor de los niños. Reflejan siempre la verdad a través de su inocencia y se convierten en parte de nuestras vidas cuando los aprendemos a conocer mejor. Esto es continuación de una historia que se inició, transcurrió y caló hondo en el fondo de cada ser que la protagonizó. El reflejo positivo se manifiesta en cualquier momento y es digno de comentario feliz el reseñarles lo que nos sucedió el último domingo pasado. Recibimos la visita, luego de muchos años, de mi sobrino Juán Carlos Lengua Huertas y su preciosa familia. "Juanca" es uno de los tres hijos de mi cuñado Manuel que, juntos cuando niños, eran más peligrosos que una plaga de "marabuntas", esas hormigan selváticas con las que la fantasía del cine hizo película y que a su paso por donde fueran, lo destruían todo. Niños sanos y treméndamente super activos. 

Gian Franco
Recuerdo que ningún mueble, sofá, silla o cama, tuviera patas. Tres incontrolables hermanos que daban rienda suelta a su poderío anímico y, no es por exagerar, revoloteaban con más ímpetu que cuadrumanos en sus jaulas. Los Lengua-Huertas, resultaron una combinación ¡dinamita! Juán Carlos se mostró desde la cuna con predisposición para la música y es así que ya adolescente formó un grupo muy afiatado de rock y ensayaban cual profesionales responsables y académicos. Nuestra terraza sirvió en una ocasión para que esos muchachitos demostraran su calidad entre luces de colores y sus guitarras compañeras. Todo esto sucedió por que su tocayo "Pachín" los invitó a esta sesión musical. Estaban muy lejos del matrimonio y eso es historia del pasado, pero lo cierto es que la música marcó su vida y eso, haciendo rima, no se olvida.

Elizabeth y "Juanca".
Está casado con Elisabeth Mafaldo, su pareja ideal, y entre ambos le han regalado a la familia a Luciana y Gian Franco, dos niños que, ¡gracias a Dios!, son de otra noble y buena madera. Inquietos también, pero con una miel que nos endulza a todos. Creo que la combinación de "parejita" da ese resultado. Y los hemos visto crecer desde sus nacimientos y comprobar toda la dedicación de sus padres hacia ellos. Además los abuelos Luzmila y Manuel, han contribuído de alguna manera a su formación. Todavía son niños que siguen desarrollándose y van por el camino que su destino señala. Lo grato de estos tiempos es contar con nuevas sobrinas como Delia, Elizabeth y Miryam, todas llenas de buena voluntad con sus suegros y que, inteligentemente, es la ruta de la verdadera felicidad

El abuelo Manuel, Elizabeth, Luciana, la abuela
Luzmila y Gian Franco en brazos de "Juanca".
Estuvieron haciendo canotaje en familia.
Esta parejita de niños nos deslumbró con sus gracias y pequeñas travesuras, haciendo que nuestro domingo se convirtiera en brillante y caluroso pese al frío reinante. Este dùo de abuelos y la tías Juana y Zoila, que tuvimos el placer de gozarlos, quedamos felices de haber disfrutado de sus buenas horas pasadas entre nosotros. Estuvieron como en su casa y sintieron nuestro amor y afecto. Los dos tienen sus virtudes y son muy graciosos. Un domingo que ha sido registradp para la posteridad, por las modernas cámaras digitales que hoy existen. Antes, lo hacíamos nosotros con el trío Manuelito, Cesitar y "Petete" Juán Carlos y revelados en blanco y negro, cuando teníamos un laboratorio de aficionados a este maravilloso arte de la fotografía. Allí quedaron muchos y los más preciados recuerdos de nuestra vida y que nos sirven para reseñarla con mucho amor..

Luciana y Gian Franco Léngua.
De lo que también nos sentimos felices es que existe un compadrazgo de los Lengua-Serván. César es padrino de mi nieto Joaquín con la tía Zoila Gabriela. Sin ánimo de confundirlos, mis cuñados Juán, que en paz descanse, y Manuel, el otro abuelo chocho de luciana y Gian Franco, apadrinaron a mis dos hijos. Pareciera que una tradición marcara a estas nuevas generaciones. Lo importante es que perdure ese vínculo familiar y se repita como debe ser. No hay nada que supere a una familia integrada. Podrás tener amigos maravillosos, pero nada es comparable al grito de la sangre, aquel que une más y siembra raíces profundas. Aquel surco que abrimos antaño y que fue cultivado a base de buenas semillas y que crecieron y regalaron buenos frutos. Nuestros hijos y nuestros queridos sobrinos. Desde el cielo otearán Zoila y Moisés, mis suegros, encantadores abuelos que deben sentir orgullo de sus nuevas generaciones. Hago un brindis en mi silencio por ellos y se que los Lengua Huertas y sus familias estarán de acuerdo conmigo. ¡Salud, Manuelito, César y Juán Carlos!

La tía Antonieta y Luciana.
Para concluir, les cuento que Luciana y Gian Franco, llegado el momento de la partida, no se quisieron ir. ¿Qué hallaron en este hogar de veteranos? Pues, lo que antaño descubrieron sus padres: cariño y mucho amor. A una abuela Antonieta que se regocija al verlos y a un siempre bonachón tío que no ha perdido la costumbre de brindar su corazón, hasta que algún día deje de latir. A Elizabeth Mafaldo y a "Juanca" Lengua Huertas, les agradezco por habernos regalado un domingo de fiesta con esas criaturas del cielo Luciana y Gian Franco. La próxima será con los abuelos Luzmila y Manuel y esperamos Dios nos bendiga con el amor de los querubines que nos visitaron. Los felicito sobrinos, porque saben guiar a sus hijos por el camino adecuado, seguro futuro de familiaridad. Gracias.

domingo, 5 de agosto de 2012

EL 5 DE AGOSTO ES DE LUZMILA HUERTAS DÍAZ DE LÉNGUA. LA ESPOSA DE MI CUÑADO MANUEL.

¡Los esposos Léngüa-Huertas!
Este primer domingo del mes de Agosto cae 5. Una fecha especial en nuestra vida social y que nos obliga a visitar y felicitar a una dama que ingresó al vínculo familiar por la puerta grande. Como recordar es volver a vivir, me traslado con esta memoria, que todavía reproduce los hechos vividos, a los años años de 1956 en la tan querida y recordada Unidad Vecinal Nro. 3. Fue residencia de mi esposa Antonieta y su juventud dejó huella con su canto, en aquel colegio en el que recibió clases de Leonor Arenas, una artista y gran maestra del arte. Según se dice, esta unidad fue obra arquitectónica de Fernando Belaúnde Terry y la realizó Manuel A. Odría.

Cada paso nuestro por sus lugares, está sellado de recuerdos. Los Huertas Díaz, una familia muy querida y que subsiste gracias a la longevidad de Doña Lida, llena de entusiasmo siempre y que fue gran compañera de mi suegra querida Zoila. Mientras vivimos allí, era frecuente que se visitaran y nada más grato, porque no nos perdíamos esas ricas galletitas acompañadas de un te calentito y aromático. Don Alberto Huertas, su padre, nos dejó en cierto modo temprano. Fue un gran señor y nos entendimos muy bien durante el tiempo que nos tocó disfrutar de sus reuniones y de muchos encuentros en la ciudad.

Manuel Léngua, LUZMILA y
Antonieta en reciente paseo.
Una familia hogareña y donde la música tenía presencia. Carlos, uno de los tres varones de la familia, tocaba el piano y que aún conserva Doña Lida. Había aprendido muy bien el vals "Desilusión" y era el tema con el que nos deleitaba por aquellos inolvidables tiempos. Hoy es un médico establecido en la Argentina y con una familia querendona y afable con todos. Doña Lida, ha sabido pasar buenas temporadas a su lado. Los otros hermanos son Richard, miembro de la policía como lo fuera su padre y de bonachón carácter y mejor apetito.  El menor de la familia se llama Ernesto y radica en los Estados Unidos con su familia.

Por esas épocas eran unos jovencitos a los que caímos bien. Esos paseos inolvidables en familia que no se han borrado de nuestra memoria. Tiempos que no volverán, pero que vale la pena evocar. Las dos familias completas en gran caravana hacia el campo. Gracias a los enamorados Luzmila y Manuel. Mi querida vieja Zoila, otra madre para mi, disfrutaba de ver como los ricos potajes que preparaba, se consumían en los campamentos que formábamos en cada paseo. Antonieta y yo, ya éramos casados y teníamos a Juanita, nuestro ángel guardián, en cuyas manos están ahora nuestras vidas. Era una niña de 2 años.

Paseo al campo. Antonieta, Manuel, Luzmila, yo
y Zoilita, Juanita y el pequeño "Pachín".
Hoy la pareja Léngua-Huertas, goza del cariño de sus hijos. Son tres: Manuelito, César y Juán Carlos. Todos logrados profesionales y que supieron gozar de nuestro afecto en su niñez. Cada vez que llegaban a casa en Santa Isabel, Carabayllo, se quedaban a disfrutar del cariño de sus primos, mis hijos. Tengo fotografías de estos "niños" y que prometo algún día publicar. También grabaciones de sus voces infantiles y que al volverlas a oír, nos hieren el sentimiento por la nostalgia que sentimos de tiempos mejores de nuestras vidas. Gracias a Dios, aquel cariño perdura y hoy los tres han formado muy felices familias.

La dueña del santo, Luzmila, vive choca con Gian Franco y Lucianita, hijos de "Juanca" y Adrián e Yvana, los engreídos de Manuelito. Las nueras son Delia, Elizabeth y Miriam, tres buenas compañeras de mis queridos sobrinos. Mañana domingo estaremos en casa de Luzmila y brindaremos por su salud y de toda la familia. Es una nueva ocasión de estrecharnos en la cálida reunión hogareña y volvernos a ver en su residencia de la urbanización Palomino. No decimos cuántos son porque nos podemos quedar sin postre, pero los que lleva, tienen la dignidad de una hermosa vida llena de unión y felicidad. ¡Feliz Cumpleaños Luzmila! Gracias.

miércoles, 1 de agosto de 2012

UN PASEO INOLVIDABLE. 30 DE JULIO CON MIS NIETOS Y TODA LA FAMILIA EN MIRAFLORES Y FRENTE A LA PLAYA.

Alejandra
Fue un lindo lunes el 30 de Julio y que empezó muy temprano con nuestra llegada a casa de Juán Carlos y Mechita en Lince. Tenemos un compromiso con mi nieto Joaquín y que adquirió una especial connotación por que nos sorprendió encontrar en este magnífico hogar a mi esposa Antonieta y a Juanita. Primera visita de la abuela, luego de su rehabilitación a causa de la intervención quirúrgica a la que fue sometida. Se pasó de la consulta que tuvo en el Almenara, a casa de los nietos. Cumplimos en la mañana con Joaquín y retornamos siempre con la movilidad que nos proporciona el gran amigo de Juán Carlos, Manolo el "cheff"-

Joaquín
Fue igualmente muy grato encontrar a Mercedes Castro, mi querida nuera, gozando del cariño de sus hijos en sus breves vacaciones laborales. Sintiendo el afecto de sus pequeños mellizos que, ante ese sentimiento materno no pueden contener su alegría y la desparraman inconteniblemente. Me dijeron que igualmente recibieron con sus clásicas vivas a la abuelita Antonieta y a la tía Juanita. No fue así con nosotros. No los culpo de nada, porque son todavía pequeñitos que están aprendiendo a calibrar su corta vida. Competir con el amor paterno, es muy difícil y más aún con la mamá que los llena de mimos y regalos. Me alegro que así sea.

"Ale" traviesa.
Ellos saben que los adoro y nos muestran su engreimiento. Pasan las horas y vuelven a su normalidad cuando los llevamos al "salta salta" y empieza el correteo en ese patio anexo a su linda casa. Nos agrada llevarlos al Parque Castilla y que disfruten de los árboles, las lagunitas y las flores que nos dan su oxígeno. Que observen a los peces que nadan en sus aguas estancadas y que se ejerciten en los juegos mecánicos que ya conocen y los disfrutan de memoria. Me siento el abuelo más feliz de este mundo, cuando los voy a sacar del "nido" en el que transcurren sus mañanas. Es un retorno a casa, cruzando el verdor de aquel hermoso parque.

Todo un varón
Llegó la hora de almorzar y esta vez fue "Mechita" la que se encargó de atenderlos. Todo es con ella y tal es el engreimiento que no llegan a terminar el menú, en especial Alejandra que adolece de poco apetito. Quizá las golosinas o qué se yo. Joaquín, el varón y rey, no tiene estos problemas. Rodeado de los carritos que le trajo la abuela, muestra su voracidad y deja los utensilios limpios. Allí están los dos, con buen peso y gran vitalidad. Pasados estos momentos, hay que leerle a mi adorado nieto su fábula preferida: y que lo lleva al sueño y a tomar la siesta debida: "El Pastor Mentiroso". Me siento feliz.

Bella y alegre
La tarde fue bien aprovechada y, a sugerencia de Mechita Castro, nos trasladamos a Miraflores y a uno de los divertidos juegos mecánicos frente a su refrescante ambiente marino. Las fotos que adornan esta reseña, son un reflejo de lo que sucedió allí. Esa brisa procedente del mar y que se percibe en el ambiente, nos hizo disfrutar de las bondades de la Naturaleza. Alejandra y Joaquín se confundían entre los niños que allí jugaban. Juán Carlos y su poderosa máquina fotográfica, captaba sus mejores e instantáneos momentos. Todo un gran espectáculo es ver en los cielos a los "parapenter". Sentimos el inmenso deseo  de volar, pero todo quedó en intención. Un paseo maravilloso y al lado de mi querida familia. El tiempo y las horas se fueron raudos. 

Un "tanquecito"
Nuevamente rumbo a casa en Lince y en donde nos esperaba un pan con chicharrón extra gigante. Era casi un panetón. Culminábamos las Fiestas Patrias al lado de los ausentes en la celebración del 28 de Julio en casa de Zoilita. Me dio mucho gusto ver a la abuela Antonieta, ya recuperada y de buen ánimo, dar cuenta de su "panecillo". Por algo tiene el cuidado de nuestra hija Juanita, el Angel de la Guarda que nos cuida y atiende. Tres hijos que nos ha tocado en suerte, para tranquilidad de nuestra vejez. Más los nietos, ¡dulce bendición de Dios! Fue un paseo a todo dar por ese Miraflores de nuestra juventud y añoranzas. Cuando nuestros labios se oscurecían con el sabor y color de las moras y descendíamos por la quebrada de Armendáriz  en busca de sus playas hermosas. Un volver instantáneo a los años felices de nuestro pasado y que perduran en la mente.

Mercedes Castro, la abuelita Antonieta, Joaquín,
la tía Juanita, Alejandra y el abuelito Carlos.
Aquí posamos todos menos el fotógrafo. Juán Carlos se dedicó a buscar los mejores ángulos y los halló, como es su costumbre, gracias a su pericia y buen gusto. Le viene sucediendo lo que a nosotros en aquellos tiempos en los que la fotografía nos cautivó. Disparábamos "flashes" a todo lado y nunca aparecíamos en foto alguna. Es que el verdadero artista deja el egocentrismo en busca del buen resultado. Fue una linda experiencia y agradecemos a "Mechita" y "Pachín" por regalarnos un día que tuvo Sol y que nos llenó de calor familiar. Se nota en nuestros rostros y en especial el de la abuela que estuvo realmente feliz. Nuestra reseña es un buen testimonio de lo que significa unión y familia. Habrá oportunidad de gozar con la compañía de Zoilita y Raúl y que todos aparezcamos en la foto como debe ser. Una reseña que la he disfrutado al escribirla. Gracias.