domingo, 13 de mayo de 2012

CARTA A BÁRBARA MEZA DE SERVÁN EN EL DÍA DE LAS MADRES DEL MUNDO.

Barbarita Meza
de Serván
Domingo 13 de Mayo de 2012

Hola Barbarita:
                           
Lo primero que hago esta mañana es saludarte. Espero que hayan pasado tus achaques. Aquellos a los que te referías cuando, a los diez años y aprovechando que yo tenía buena letra, tenía que contarle al  teniente Serván, lejos de la casa y cumpliendo su abnegado servicio de policía en alguna provincia del Perú, tus sucesos. ¿Sabes mamá? Después de tantos años pasados, hoy quiero agradecerte aquel mal momento de tu vida, cuando, con tu "Médico del Hogar", me salvaste la vida. 

José Carlos Magno
Tenía una neumonia fatal. Los médicos me habían desahuciado y había perdido la respiración. ¡Qué valentía la tuya! Era tan sólo un niño de 4 años y cerraste todas las ventanas y, siguiendo lo que te  indicaba el libro, me sumergiste en la tina con agua bastante caliente y empezaste a rezar. Fueron muy  escasos minutos y te dio un resultado que nadie esperaba. Entonces desperté y te dije que tenía sed y hambre. Tus lágrimas los saciaron, porque brotaban de emoción y alegría de verme volver a la vida. ¡Qué grande fuiste mamá!

Así nos dejaste y nunca
te olvidamos mamá.
Este año cumpliré los 78 años de edad y siempre recuerdo esta triste anécdota y es la primera vez que te la refiero. Gracias mamá. ¡Cuántas hechos pasaron de mi niñez , siempre siguiendo tus consejos! Fui tan crédulo que que tomaba al pie de la letra tu sabiduría cristiana. Aquello de "si te pegan, pon la otra mejilla" no me parecía lógico. Era un niño. Ilusamente me dejaba golpear. Me detenía tu consejo y no creía que mis amiguitos no repararan en tan bella expresión católica. Créeme mamá que fue un gran y especial consejo.

Alejandra y Joaquín, tus
lindos bisnietos.
Hoy es el Día de la Madre y ya no salen los niños con su flor roja, aquella que nos ponías a los siete Serván Meza para que todo el mundo supiera que estabas viva.  Llegaba al colegio y eran pocos los compañeritos que mostraban la otra flor, la blanca. Siempre fui sentimental y me imaginaba su dolor. No me agradaba ese detalle y ansiaba que todos lucieran en su pecho aquel símbolo rojo. Hoy, aunque no me lo creas, dentro de mi llevo la flor roja, porque nunca te fuiste de mi lado. Eres mi compañía eterna, 

Zoila mi inolvidable suegra y
mucho tiempo tu reemplazo.
Antonieta, mi novia de toda
la vida.
¡Cómo han pasado los años! Las cartas las escribíamos primero en borrador y a lápiz. Después vendría la tinta y aquella "pluma" de metal con la que dibujábamos las letras. Siempre el "papel secante" al lado. No tienes idea de lo fácil que es escribir hoy en día. Termino esta y con un click te llegará a ti y a miles de curiosos que leen mi blog en este mundo terrenal. La computadora es majestuosa. A diario me comunico con millones de seres humanos y en todos los idiomas con sólo mi español.

Aquí estamos tus hijos Hernan
do, César, "Erwin", yo, Sócra
tes y la "flaca" María. Los
que quedamos todavía.
Bueno. Me despido. Ya sabes que tengo a mi Antonieta en el hospital. Iremos a saludarla. Tus nietos Juana, Zoila y "Pachín" estaremos a su lado en "El Día de la Madre". Así como me ayudaste a salir de mi cáncer, te pido vuelvas a hacerlo con el amor de mi vida. Dile al viejo y a mi hermano Ángel que me apoyen también. Saluda a mis tíos y a toda la familia que está a tu lado y que pronto, porque es así el destino, estaré por allá. Te saludan mis nietos Alejandra y Joaquín, una belleza de niños. Nada más.

¡Feliz Día dela Madre! 

Tu hijo, el cuarto de los Serván Meza, que continúa escribiendo las cartas y ahora acompañadas de fotografías. Espero te gusten..

José Carlos Magno.

Posdata.- Saludos para Dios, la Virgen María y Jesús. Ah! Uno especial para San Judas Tadeo. Con San Gabriel Arcángel, converso todos los días. Es mi Ángel de la Guarda. Gracias.