martes, 28 de febrero de 2012

¡BIENVENIDO "OSIRIS"! NO SE TRATA DEL DIOS IGIPCIO. ES MI SOBRINO DE SUIZA QUE HA LLEGADO DE VISITA AL PERÚ.

César Serván
Alegre
Siempre la familia unida y gracias a "SERVANEANDO" le doy la bienvenida al popular OSI. Hijo de mi hermano César Augusto y que reside ya desde hace muy buenos años en Suiza. Tiene tres hijos y un matrimonio feliz con mi querida sobrina política Veronique, una profesional en Antropología, de gran capacidad intelectual y que ha mejorado la raza. Esta es una manera de decir que tenemos los peruanos, cuando nos unimos a gente de otro lugar del planeta y que sin ninguna duda nos llevan ventajas culturales y sociales.

Ya tiene varios días en nuestra capital y específicamente en Surquillo. Me imagino, más alegre que su apellido, a la mamá, mi apreciada cuñada Luz Alegre. Ni hablar de César Augusto. Su teléfono ha sido silenciado y no se las razones. He tratado de saludar al sobrino y no hallo la manera de hacerlo. No podría decir si ha cambiado o no en lo físico, porque lo veo a diario en el Facebook y en donde suele colocar fotos suyas y de sus hijos y familia. Un muchacho con muy buena suerte y que superando el gélido frío, se ha adaptado a la vida alpina.

"Osi" en un paraje alpino
Le debo a este sobrino el poder expresarme a través de mis blogs. César Osiris me permitió con su buena orientación, a llegar a este medio fascinante. Es el culpable de que me ponga frente a esta pantalla  y abra correos a diario. Haberme reencontrado con viejos amigos y familiares. Iniciado nuevas relaciones con personas que encontramos en estos viajes cibernéticos y que, con el correr de los mese, nos da la impresión que son amigos de toda la vida. Gracias a "Osi", tenemos los momentos de relajo más agradables.

Le deseo que disfrute mucho al lado de sus padres y de su familia surquillana. Tendré que ir de visita a mi San Diego querido para ver al sobrino. Hace ya buen tiempo que no le doy una miradita a esa casa que guarda tantos secretos nuestros. Conversar con Maria, mi hermana mayor que ha sabido superar males y nos sorprende con sus llamadas telefónicas, muy conversadora y alegre. Eso es lo que nos decimos. Nada sacamos con entristecernos ante lo ineludible. Hay que vivir como si estuviéramos en la plenitud de nuestras fuerzas.

Los "Césares" y Veronique.
Completo esta bienvenida a César Osiris Serván Alegre, invitándolo a nuestro hogar y compartir su estancia con sus primos, mis hijos. Que conozca a Alejandra y Joaquín, nuestros amados nietos y sepa que siempre nos acordamos de él. Buena época de sol y calor. En Europa y específicamente Suiza, el frío es lo más natural de la vida diaria. Una buena y feliz estancia en Lima, es nuestros deseo para el Serván que radica lejos de la Patria. Será motivo de una próxima reunión  para hacerle los honores al visitante. En esta foto hallamos a César Augusto, mi hermano, al vástago que nos visita y a Veronique, la esposa lejana pero que siempre está con nosotros. Un fuerte abrazo y esperamos con ansiedad de verdadero tío, hacer un  brindis con César Osiris Serván Alegre. Gracias.

lunes, 13 de febrero de 2012

HOY "SERVANEAMOS" CON JOSÉ RESURRECCIÓN Y SEVERINO CHUQUIVALA. EL PRIMERO, MI BISABUELO.

Niños en la música.
Siempre me agradó la música y ha sido mi otra compañera inseparable. Desde niño sentí un apego a todo lo que era una reunión musical. Las jaranas en mi hogar, siempre tenían orquesta. Conjuntos floclóricos, criollos e internacionales. Buenos cantantes y mucho baile hasta el amanecer. En el rincón de la orquesta, un niño insomne se dedicaba a memorizar melodías y entretenerse de lo lindo. Todo era muy divertido y quizá allí empezaba a soñar con ser músico alguna vez. Un maestro algo rústico, fue mi padre.

Angel Ildefonso Serván Chuquivala, un amazonense de Chachapoyas, solía llevar el ritmo de lo que tarareaba golpeando la mesa a pausas bien marcadas. Tenía muy buen compás. Nos contaba que de joven formó parte de la Banda de su pueblo Molinopampa y tocaba el "requinto". Algo entendí que era una trompeta de sonido muy agudo. Creí que mis gustos musicales genéticos procedían directamente de él. Posiblemente sí, pero una carta de mi primo Mario Chuquivala Adrianzén, residente en Inglaterra, me hace cambiar de opinión.

Mario, es hijo de quien fuera mi tío Mariano Chuquivala, hermano de mi abuela paterna. Me comenta que su padre le decía que su abuelo Don Resurrección Chuquivala, había sido un excelente saxofonista y Director de la Banda del pueblo y muy famoso. Tocaba varios instrumentos y además fue compositor.
Mi padre dejó su tierra muy joven. Llegó a Lima con 16 años y los primeros parece que le hicieron olvidar su pasado musical. Ingresó a la Guardia Civil y eso lo sustrajo a la disciplina y al cumplimiento de sus deberes.

Orquesta Sinfónica
de Londres.
Resulta que Mario nos informa algo que nos debe enorgullecer. Se trata del ingreso de su hijo Severino, que ha ingresado a estudiar en la escuela de música de la Orquesta Sinfónica de Londres. Tiene sólo 13 años y ha superado a antíguos alumnos que consiguieron tal mérito, pero con mayores edades. Un chino y un argentino lograron ingresar a los 16 años. Y me cuenta que Severino, destaca como saxofonista y tiene increíble talento para el piano, la guitarra y otros instrumentos de viento. ¿No es agradable saberlo? El apellido Chuquivala, el materno de mi padre, nada menos que en la Sinfónica de Londres. Porque allí se forman sus futuros músicos y los buscan los caza talentos.

Maravillosa oportunidad para un apellido que siempre respeté y que fue honrado por el que fuera Teniente de la Guardia Civil Don Angel Ildefonso Serván Chuquivala, mi inolvidable padre. Tanto él como su tío Mariano, el abuelo de Severino, estarán orgullosos con lo que les está brindando este niño de apellido Chuquivala. Mi primo Mario, por otro lado, se gana sus buenas libras esterlinas con su agrupación "sonera" en Londres. Ameniza fiestas y tiene muy buena clientela.

Ha sido un motivo de "Servanear" con el apellido Chuquivala. Aún recuerdo a los bromistas compañeros de mi padre en la Guardia Civil, cuando refiriéndose a su apellido materno le decían por lo amazonense: ¡Más "Chuqui" que Bala! La abuela de Severino, Martha Adrianzén Vda. de Chuquivala, debe estar feliz. Nosotros de verdad lo festejamos. Siempre sentimos orgullo de nuestros ancestros y sus apellidos y del lugar en el que nacimos. Saludos primo Mario y felicitaciones a Severino Chuquivala. Gracias.

sábado, 4 de febrero de 2012

CON USTEDES CÉSAR OSIRIS SERVÁN ALEGRE, MI SOBRINO. ES HIJO DE MI HERMANO CÉSAR AUGUSTO Y RADICA EN SUIZA.

Veronique Portier
y César Serván A.
Empiezo este saludo con la foto de Veronique Portier y César Osiris Serván, mi sobrino que vive en la lejana Suiza. Ella es oriunda de ese país alpino y toda una belleza de mujer. Antropóloga de profesión y una profesional que nos enorgullece tenerla en nuestra familia. Aquí están los dos, recién casados en la Municipalidad de Surquillo y en una ceremonia que fue muy emotiva y que evocamos con la nostalgia de los años transcurridos. De este boda hay tres herederos: Flavien, el varón de la familia; Amelys, una belleza con todas las características de las mujeres suizas y Fiona, la más "marca Perú". Linda chiquilla que canta y le gusta el arte. Además, según su padre, con toda la chispa de los Serván. Se comunican en francés, que es el idioma que prima en la familia materna. Entienden nuestro idioma, por que el papá les habla en castellano y cuando vienen al Perú, es una facilidad para entenderse con nosotros. A Osiris, le debo haber ingresado a escribir estos blog, porque me supo guiar con paciencia en nuestros inicios. Siempre estaré agradecido a ti sobrino querido.

Fiona, papá y una
primita.
En la siguiente toma podemos apreciar a Osiris, que así conocemos de niño a César Serván Alegre, en la gélida Suiza. A su lado izquierdo está Fiona, la que ha heredado los genes de su padre y se le parece cualquier cantidad. Es la inquieta y la artista de la familia. La hemos oído cantar a través de su página de Internet y la verdad que lo hace muy bien. Estarán con nosotros en Marzo y será un placer recibirlos. Ya César Augusto, mi hermano y padre de Osi, se está preparando para recibirlos y de seguro, a modo de recordar buenos tiempos, tendremos una buena parrillada y mucho vino. Se ha creado gran espectativa en la familia peruana y no vemos la hora de tenerlos en casa. De aquel lugar tan frío por su cercanía a los Alpes, tendrán que adaptarse a la estación calorusa que nos acompaña. Lo importante es que habrá ocasión de oír mucha historia nueva.

En la Grecia colosal.
Aquí está el "andino alpino" Osiris y posando para el recuerdo cuando visitó Grecia. Ese monumental país europeo y del que siempre recordamos la música de "Zorba el Griego". Nuestro querido sobrino es un viajero incansable y ya se conoce muchos lugares de Europa y domina cada vez mejor el francés. Hace honor a su apellido Serván, que tiene raíces galas. No olvida nuestra comida peruana y se siente orgulloso de que halla conseguido un lugar de privilegio en el mundo entero. Es crítico acérrimo de ese escritor, para mala suerte peruano, que manifestó que nuestros platos eran indigestos y caían mal a la salud. Le verdad es que yo no le he dado importancia y no merece ni mencionarlo. Esperamos que Osiris nos regale su sazón con el chifa, que es su especialidad y que conoce donde adquirir los productos para que salga a pecio cómodo y "taypá" el menú.

El pequeño Osiris
Así caminaba "Osi" cuando niño. Creció en nuestra Lima querida y especialmente en el mejor barrio de los balnearios del Sur. En Surquillo tuvo todo el cariño de sus tíos queridos y de sus abuelos Barbarita y Ángel. También heredó de César Augusto, ese don de imitar gestos de la familia y que esperamos nos deleite con algunas de sus jocosas actuaciones. Quien más disfruta de la llegada de mi sobrino es Luz Alegre, su mamá. Bota la casa por la ventana cuando vuelve a recibir la visita de su querido hijo. Aquel que fuera el pequeñín que sabía mover el "cubilete", de tanto ver a los de ANSORFAP, distraerse con aquel juego. es hoy un ciudadano serio y responsable. Añora como nadie el suelo que lo vio nacer, pero ha sabido adaptarse al clima frío y a los paisajes bellos de la vieja Suiza. Cuántos buenos recuerdos tengo de él.

César y Osiris en la "redon-
da" de San Antonio.
No poseemos fotos de sus hijos los Serván Portier y es por eso que lamentamos no poderlos presentar en esta reseña. Pero, no se preocupen. Habrá una especial para ellos. Por ahora, a contentarse con Osiris de niño y vayamos de inmediato a la que sigue. Es la que corresponde a otro recuerdo de su infancia. Está bajo la vigilancia de César Augusto en la famosa "redonda" de nuestra infancia y juventud. Hoy es el Parque Tradiciones y es allí en el que quedó registrado este bello recuerdo con su padre. Qué joven está mi hermano y su sonrisa es demostración de su afecto y cariño para su hijo. Muchos campeonatos de fútbol se jugaron en ese gramado, mientras llegaba su etapa de habitarse. En la urbanización San Antonio de Miraflores, pero lugar que ningún surquillano de nuestra edad olvida, porque fue testigo de nuestras aventuras.

Los "Césares" de la familia
Para completar las vistas que dedicamos con todo cariños a los Serván de Suiza y a los del Perú, la foto de Osiris y su padre. Una de las más actuales y tomada en la última visita de nuestro sobrino a Lima. Se les nota toda la felicidad del caso. Ya muestra César Augusto las sienes blancas y la verdad que le quedan muy bien. Es el otro locutor de los Serván Meza y del que siente mucho orgullo César Osiris Serván Alegre. Mi cariñi siempre para Veronique y sus ya jóvenes hijos Flavien, Amelys y Fiona Serván Portier. Por supuesto a la familia paterna de mi sobrina suiza y que sepa que en este Perú los queremos y apreciamos mucho. Por favor Osi. Cuelga fotos de tus hijos y será otra magnífica ocasión de seguir "Servaneando". Gracias.